El Elefante Desaparecido

Lucho Cáceres, Tatiana Astengo, Magdyel Ugaz y Carlos Carlín forman parte del elenco de El Elefante Desaparecido, de Javier Fuentes-León, que se estrenará este 9 de octubre y es una de las películas peruanas más esperadas del año. ¿Por qué Lupita Nyong’ono debió ganar el Oscar? Los actores hablan sobre este y otros temas en esta divertida conversa.

El público peruano cada vez cuenta con producciones nacionales más diversas dentro de la cartelera, y cada vez va más a verlas. Como para que no suceda nuevamente lo que ocurrió en el 2009 con CONTRACORRIENTE, la primera película de Javier Fuentes-León: en el Perú la vieron muy pocos, pero obtuvo galardones en importantes festivales internacionales, como los de Sundance o San Sebastián.

En la siguiente conversación, Lucho Cáceres, Tatiana Astengo, Magdyel Ugaz y Carlos Carlín nos cuentan cómo fue filmar un guion que al principio no entendían, y cómo lo convirtieron en una de sus experiencias profesionales más gratificantes. Luces, cámara,…¡acción!

Toma 1: La película

Tatiana Astengo: Lo primero que puedo decir de la película es que, como es un thriller psicológico, no puede ni debe darse mucha información sobre ella, sino le tumbamos la fiesta a la gente. Mi personaje se llama Elena y es una fiscal que trabaja en esto porque debe resolver un tema personal, y como no pudo hacerlo en su momento, trata de hacerlo con casos externos, intentando canalizar esa energía. Está obsesionada por una desaparición específica, tiene una corazonada… y luego vamos a ver qué va a pasar.

Lucho Cáceres: Mi personaje es un escritor que está preparando su última novela policiaca. Exorciza y revela cosas a través de su personaje principal; cosas que él, como persona, no es capaz de decir.

Carlos Carlín: Bueno, yo soy un policía y salgo en una secuencia, nada más… De hecho lo más thriller y psicológico de mi participación fue levantarme a las 2 a.m. para ir a rodar [risas]… Felizmente el lugar quedaba muy cerca de mi casa y pude ir caminando hasta la casa de rodaje. Eso fue lo más thriller. Y como ese día se canceló el plan, regresé más thriller aún [continúan las risas].

Magdyel Ugaz: En mi caso, desde que recibí el guion me quedé impactada, pero confundida. Lo leí dos veces, y, mientras grabábamos las escenas, pedía que me lo explicaran porque no entendía bien quién era yo. Tiene varias realidades paralelas, pero lo bonito es que, gracias a eso, cada uno va a poder hacerse una idea del enfoque de la historia. Por eso creo que va a generar buenas conversaciones cuando vayan a verla.

Tatiana: Filmar el elefante desaparecido ha sido una experiencia diferente a todas las anteriores, a pesar de que he trabajado antes con Javier [Fuentes-León] en CONTRACORRIENTE. Yo, que quería entender el guion de pies a cabeza y de todos los ángulos, vi que estaba complicado y me dejé guiar por el director. Confío plenamente en Javier; por primera vez me he entregado absolutamente porque yo siempre me cuido.

«Lo más thriller de mi participación fue levantarme a las 2 a.m. para ir a rodar», bromea Carlín.

Lucho: Lo particular de hablar de la película es que cualquier cosa que digamos puede desbaratar todo. Le consultaba a Javier qué responder cuando me preguntaran quién es mi personaje, una pregunta que puede parecer absurda para el que lo ha interpretado: ¿quién soy? ¿Cuál de todos soy? Es difícil hablar de la película en general, pero el trabajo fue bastante complejo… Es raro que alguien te diga: «Javier me llega al huevo» [risas]. Es una persona muy empática, muy bacán. Pocos actores hablan bien de sus directores de verdad. En este caso es sincero.

Magdyel: Estoy de acuerdo con lo bueno que fue trabajar con Javier. Fue hermoso, es un hombre supertalentoso, cuida todo paso a paso. Yo tenía una escena donde debía confiar mucho físicamente en Salvador [del Solar], y no lo he tratado mucho. Además soy robusta y tenía que entregar bastante mi físico. Incluso pensé que se le podían vencer los brazos al intentar sostenerme. Pero, en esa escena con Salvador, Javier fue muy amoroso.

ELEFANTE

 

 


Toma 2
: ¿Boom del cine peruano?

Tatiana: Estoy feliz porque hay variedad, que es lo que llama al espectador que antes no iba a ver películas peruanas. Hay cine de terror, drama, comedia, comedia musical… de todo. Y también hay estilos diferentes; ya no se habla de lo mismo. En la época en que empecé a hacer cine, todo era oscuro: se hablaba del terrorismo, de la tristeza, de la pobreza… Son temas válidos porque son parte de nuestra realidad, pero no somos solamente eso.

Carlín: Este año se estrenan veinticinco películas peruanas. Hay que tener en cuenta eso. Y son para todo tipo de público.

Tatiana: Hay que recordar también que contracorriente, la primera película de Javier, no funcionó aquí, y afuera sí tuvo éxito. Hace poco la pusieron en TV, y varios que no la habían visto se quedaron impresionados con ella. Les dio pena no haberla visto en el cine.

Carlín: Hace poco entrevistaba a unos chicos que estrenaron una película y convocaban a la gente: «Por favor, vayan a verla para que apoyen al cine peruano. Esta película la hemos hecho con amor», decían. Bueno, ahora les cuento: la gente no va a pagar quince soles por ver una película que han hecho con amor. La gente va a verla porque es buena; no va a ver la peruana en vez de la gringa solo por amor.

Tatiana: Y no deben pedir ‘por favor’…

Carlín: ¡Exacto!, porque no hablamos de una minusvalía. Hay nuevas opciones y la gente puede ver las películas que quiera.

Lucho: Y eso que también lo del boom es muy de nosotros, de los peruanos: boom del cine peruano, boom de la gastronomía…

Tatiana: Tampoco está tan mal, es una forma de alentar.

Lucho: Pero nuestro cine todavía está gateando, está empezando…


Magdyel: Y eso que aún no hemos visto nada…

Toma 3 + escena final: Los festivales, los premios… y los críticos

Carlín: Lo mejor del Festival de Cine es que exista, y que venga funcionando desde hace quince años es algo importante.
Tatiana: Nos amplía el panorama a todos. Más allá de ser cinéfilo o de preferir a determinados actores es verdad que si estás acostumbrado a oír reguetón todo el día, por decirlo de algún modo, no puedes esperar mucho…

Carlín: Ahora, si vas a ver películas de Truffaut todos los días, como Claudio Cordero y Sebastián Pimentel, y esperas ver Truffaut en todo para criticar, estás equivocado: ni que el cine peruano fuera la Nouvelle vague. Hay pocos críticos que hacen análisis inteligentes; de hecho Ricardo Bedoya me parece el único.

Lucho: He estado leyendo críticas a viejos amigos, por ejemplo, y, la verdad, yo no tengo ninguna: vi la película y me encantó.

Tatiana: Dentro del ambiente hay mucha gente que ha hecho daño al cine, con opiniones estúpidas y prejuiciosas. Y eso se sabe porque el círculo es muy pequeño. Pero ahora estamos felices porque formamos parte del Festival de Toronto, importante para cinéfilos, como el de Sundance, en el que antes le fue bien a Javier con CONTRACORRIENTE. En estos festivales no sucede como en los Oscar, donde analizan a quién conviene premiar, si un año viene bien dárselo a alguien exótico o de un país perdido, acomodando premios como quien reparte favores. En premios como los Oscar todo está politizado, como cuando premian a una actriz negra, talentosa, eso sí, porque conviene o porque tiene potencial para ponerse de moda.

«Confío plenamente en Javier Fuentes-León; por primera vez me he entregado absolutamente a un director», dice Tatiana.

Carlín: Y de pronto, ¡oh, la mejor actriz del mundo es Lupita! [Risas]. La pobre Lupita [Nyong’o, protagonista de 12 YEARS A SLAVE] estaba tranquila en su casa, comiendo su tallarín, viendo tele… y ahora ya le deben estar ardiendo las orejas: ¡la mataste! [siguen las risas].

Lucho: Yo me siento contento de ser parte de esta pubertad del cine peruano, pero pienso que nos falta muchísimo, desde mayor inversión privada hasta más cuidado en las producciones. Creo que los cuatro que estamos acá ganamos más plata haciendo otras cosas que en las películas. Lo hacemos por el placer de actuar, por darnos el gusto. Mientras eso siga así, no se puede hablar de ningún boom.

Tatiana: En ese contexto, lo sensacional de EL ELEFANTE DESAPARECIDO es que se trata de uno de los pocos thrillers psicológicos del cine peruano, y lo fabuloso es que está entre las diez mejores películas en lengua extranjera del Festival de Toronto. Está dentro de una sección llamada Discovery, lo que significa que allá la ven como ejemplo importante del nuevo cine que se está haciendo en esta parte del mundo. Como comprenderán, el director está ‘insoportable’ de la alegría [risas]; ¡está chocho!

Agradecimientos: La Noche de Barranco y Sono Salon.

Por Ricardo Hinojosa Lizárraga / asiasur.com

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